
Otra de críticas paralelas. Parece que estoy orientando este blog a hablar de cine (yo que no soy cinéfilo en absoluto), y además vuelvo a tocar el tema de Alemania, en este caso en relación con la Segunda guerra Mundial y el horror del holocausto nazi. Cosas que pasan.
Atención antes de seguir leyendo: Spoilers ahead!
Acabo de volver a ver en días consecutivos dos películas que tratan del mismo tema con perspectivas ligeramente distintas. Una es El noveno día (Der neunte Tag), dirigida por Volker Schlöndorff en 2004; la otra se titula Amen y la firma Costa Gavras. Las dos me han impresionado muy favorablemente por el tratamiento del tema y por el trabajo de los actores. En ambas aparecen actores que había visto antes en El hundimiento (Der Untergang): Ulrich Matthes en el papel del sacerdote en El noveno día (Goebbels en El hundimiento) y otro cuyo nombre no recuerdo que hace de cardenal en Amen.
En las dos películas alguien debe enfrentar sus ideales a la realidad social de su país o entorno; en las dos parece como si todo el mundo conspirara para que sus esfuerzos no diesen el resultado apetecido. En ambas, además, hay un sacerdote católico encerrado en un campo de concentración nazi. Imposible, por tanto, no intentar comentarlas a la vez.

Amen me parece la más comercial de las dos. Se han gastado dinero en decorados, en producción, aunque muy posiblemente El noveno día sea superior en cuanto al planteamiento temático. Veo en ella un doble conflicto: el fundamental es el que se desarrolla en la mente del sacerdote, pero las discusiones que tiene con su atormentador de la Gestapo no tienen desperdicio, y enriquecen enormemente la trama. Los diálogos de Gerstein con su superior de las SS son más convencionales, se diría que desde La lista de Schindler se ha convertido en un tópico tratar de indagar lo que pasa en las mentes de los torturadores. Si a alguien le interesa de verdad lo que pasa por la cabeza de los genocidas, le recomiendo encarecidamente el libro El idiota moral, de Norbert Bilbeny.
En El noveno día, a mi modo de ver, el oficial de la Gestapo hace el papel de diablo tentador, elemento que parece interesante cuando la peli nos intenta mostrar los debates morales nada menos que de un sacerdote. Vamos, que le da una dimensión bíblico/épica al asunto.
Observo algunos detalles compartidos entre Amen y las pelis que comentaba en febrero: la rehabilitación de los personajes justo en los últimos segundos del filme (en Amen mediante los títulos de crédito, en La vida de los otros cuando leemos la dedicatoria de la novela). También se dejan entrever intentos por parte de Gerstein para sabotear las operaciones de exterminio fabricando gas de mala calidad o convenciendo a un amigo suyo para hacer circular más lentamente los trenes que transportan a los deportados. Esto acercaría su personaje a la figura de Schindler.
Finalmente, me voy a permitir recomendar las dos películas a cualquiera cuya capacidad de concentración le posibilite estar hora y media atendiendo a diálogos más que a escenas de acción (hoy en día se ha vuelto un raro y exquisito placer degustar filmes lentos pero atractivos).
queria preguntarte por qe hai cosas que no me quedaron del total aclaradas. Primero me gustaria saber cual es el motivo del nombre “El noveno dia”, si todos fueron importantes, por que elige ese, estube buscando por la web y no encontre respuesta a esta pregunta. Otra seria el significado del final, cuando corta la comida y se acercan sus compañeros.
Si me podrias responder te lo agradeceria.