Recuerdo que hace años un pariente me recriminó amargamente porque según él yo pretendía perjudicar a determinados colectivos. Mis palabras, más o menos, habían sido en el sentido de que era conveniente discriminar entre A y B, unos y otros. No comprendía el buen hombre que la palabra “discriminar” en su acepción culta significa distinguir, y que lo censurable es hacer discriminación negativa, porque discriminar en sí no tiene connotaciones positivas ni negativas. Algo parecido me está pasando ultimamente con las palabras del título. Oigo las palabras utilizadas siempre con su sentido más reducido, hasta el punto de que la gente se ha olvidado de su verdadero significado.
Sobre el holocausto nada que decir en principio. Cuando un ejemplo de una clase se vuelve más importante que los otros, todos tendemos a utilizarlo exclusivamente. Así nuestros mayores todavía hablan de La Guerra cuando quieren decir la Guerra civil española de 1936. En cambio sobre la ablación la cosa cambia. Estar en contra de “la ablación” es como estar en contra de “la apertura” o de “las colocaciones”. Ablación es un término médico que no tiene nada que ver con la mutilación genital salvo cuando se usa para la mutilación genital, como la apertura no tiene nada que ver con la tortura si no se emplea para abrir cárceles, o las colocaciones con el fraude fiscal si no se emplean para colocar dineros en cuentas extranjeras. Cuando alguien me dice que está contra la ablación me quedo callado, porque no puedo estar en contra de algo que en sí mismo no significa casi nada. Me imagino que tal vez hay gente que usa el término como nuestros abuelos “la Guerra”, pero me consta que para muchos ablación es palabra de un solo significado, a saber, ablación del clítoris (o ablación de los órganos genitales en general) por motivos religiosos. Me imagino a dos cirujanos discutiendo su última intervención y a algún ignorante recriminándoles practicar ablaciones sin saber de qué está hablando.
¿Hay quien crea que en Holocausto caníbal los nazis se comían a los judíos? Pues eso.
tengo la tentación de proponer este blog a uno de los concursos que organiza la web de la 2 noticias, sin embargo, las ideas vertidas en él tienen algo de inconsistencia.
para muestra un botón:
entradas como esta son la prueba fehaciente de que cada ámbito cultural no nos moldea decisivamente.