Leo en el diario La Nueva España de hoy que un abogado logró por vía judicial que un comerciante le devolviese el canon que había pagado por cuatro CDs. Alegaba el abogado que dichos CDs se habían usado para grabar material de juicios y que por tanto era material público que no debía estar sujeto al canon. Animaba a todos los abogados del país a negarse a pagarlo. ¡¡¡NO TE FASTIDIA!!! ¿¿¿Y las fotos de mi ahijado o de la playa de mi pueblo son propiedad de la SGAE??? Si tenemos que empezar a distinguir uno por uno entre los conteniidos de los CDs que se graban en este país mal vamos.
¿Quiénes hacen las leyes? Los abogados -quiero decir, los expertos en derecho. Ellos son los primeros que deberían haber sabido dónde se metían al admitir el canon digital. Pero aprobaron una ley que le proporciona equis céntimos a la SGAE cada vez que mi ahijado hace una gracia delante de mi cámara de vídeo, o cada vez que el anochecer en los Picos de Europa me incita a tirar de disparador. A los abogados les importa un pimiento, pero !ay!, ellos también usan CDs para grabar sus cosas. Así que reclaman y quieren que la SGAE cobre por todo lo que se grabe en un CD en este país excepto si quien lo graba es abogado.
Da asco.